Intento pensar libre porque todo pensar que no es libre no debería llamarse pensamiento.
Intento ser incómodo, incluso y sobre todo conmigo mismo, porque la comodidad es incompatible con el libre pensamiento.
Intento aprender cada día de la gente que tiene más virtudes y menos defectos que yo.
Intento enfrentarme a la tiranía de mis propias convicciones (en demasiadas ocasiones producto de la ignorancia).
Intento siempre, aunque me cueste, mejorar mi capacidad de empatía.
Intento ser problemático - que da problemas - por decir casi siempre lo que pienso.
Intento no confundir nunca mi auto confianza con mi ego.
Directo, pasional, terco, energético, sensible, obstinado, iconoclasta y trabajador. Me gusta cambiar, re inventarme, crecer, explorar, recorrer caminos sin mapas, experimentar, aprender. Aunque me muevo con dificultad por algunas ideas y situaciones del presente, tengo, a pesar de todo, confianza en el ser humano.
Intento circular siempre por los caminos estrechos y cruzar siempre las puertas más pequeñas ya que, como creo que cuenta la Biblia, los caminos amplios y las puertas grandes conducen, casi siempre, a la perdición.
Intento y es lo más difícil ser capaz de pensar contra mi mismo.
Intento, cada día y a mi alrededor, reunir fuerzas suficientes para que cambiar el mundo no sea un esfuerzo vano.